Hugo Capacio entró a trabajar en el diario La Capital con solo 13 años como mecánico de la sección de Linotipo. Hoy, es el custodio de un secreto: el arte de componer páginas al revés. Con su memoria prodigiosa, nos recibió sentado frente a la vieja Linotipo que descansa en el @museodiariolacapital.
Es una máquina de 1919 que describió como «un robot de 7 mil piezas» y que, gracias a su mantenimiento, ¡aún funciona! Hugo nos contó el oficio artesanal de trabajar con plomo fundido y el secreto para armar cada renglón: hacerlo al revés. Es que al igual que un sello o un grabado, la Linotipo creaba los moldes de texto invertidos para que, al imprimir, las letras aparecieran en el orden correcto. A sus 82 años, su testimonio es parte de la historia de la ciudad.

